apuntes para la #Convergencia

convergencia

Técnicamente la convergencia es la confluencia de varios servicios que antes se diferenciaban por su medio de transporte, en un único, estandarizado y eficiente medio: la banda ancha.

¿Cuales son estos servicios? Algunos que conocemos y otros nuevos.

A principios del Siglo XX conocimos la electricidad y la radiofonía.  La Electricidad se generaba en grandes fábricas (usinas) para distintos usos: se llevaba un cable desde la usina hasta el tranway, otro para el alumbrado u otro para los motores de las fábricas. Cada cable era una generación distinta de electricidad. ¿Qué se vendía? Al igual que hoy, un consumo en relación al costo de producción de una unidad de fuerza/tiempo.

La radiofonía se emitía al eter. Se necesitaba mucha electricidad para generar la onda, pero los receptores, cualquiera, podían recibir la señal libremente, sin cable, solamente sintonizando su radio-receptor en la frecuencia adecuada. ¿Qué se vendía? Al igual que hoy, publicidad en un precio proporcional a la cantidad de oyentes.

Ambos ocupan espacio público: unos el espacio público de la calle, los postes, los túneles por donde pasan los cables, los otros el espacio público de las frecuencias radioeléctricas.

A su vez, en paralelo aparece el Teléfono. Primer híbrido: utiliza un cable para llevar su propia electricidad y por ese cable envía y recibe (conecta) voz. ¿Qué se vendía? Al igual que hoy, tiempo de conexión exclusivo entre dos usuarios en detrimento de otras posibles conexiones, ya que la cantidad de conexiones es finito.

Otro híbrido trae más confusión: El Cable. De manera similar que la electricidad, el cable llega a cada usuario. Al igual que la radiodifusión, el cable emite una única cantidad de señales para todos los usuarios. ¿Qué se vendía? Al igual que ahora, el cable vende una suscripción por el acceso a esas señales.

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televisor noblex micro14 con jueguitos pong incluídos (c. 1980)

Internet a principio de S. XXI

A fines de los 70, se comienza a imaginar la convergencia. Todo confluirá en un aparato: El Televisor. Que adaptado incorpora la capacidad de convertirse en un dispositivo multimedia de ida y vuelta. Un meta-medio, donde la computadora personal primero, los jueguitos, el teletexto. Internet luego, el teléfono celular y al fin la red, unificaron los diferentes servicios en una tecnología contemporánea y transparente.

Alrededor de mitad de siglo XX se estandarizó el ciclaje de la red eléctrica (en Argentina en 50hz) lo que posibilitó crear un sistema de producción y distribución interconectado. Ahorrando recursos naturales en su generación y acercando el servicio a zonas alejadas del país. Si un particular genera electricidad por sus propios medios, puede incluso inyectar lo que le sobra a la red. La red eléctrica transporta electrones y obviamente nadie dice que esos electrónes no pueden ser catalogados y distribuídos. Entonces, ¿Por qué la saña en hablar de bits? Hablar de bits es como hablar de electrones, no tiene ningún sentido para entender la convergencia (que fue primero electrónica y ahora es digital).

La Banda Ancha nos propone ahora estandarizar el transporte de los servicios audiovisuales y de datos a través de la fibra óptica y las antenas celulares sincronizadas. Agregaría yo también en un futuro cercano las Redes Mesh, generadas por cercanía entre pares: automóviles, teléfonos celulares, computadoras portátiles, colectivos o ferrocarriles podrán intercambiar rápidamente paquetes de datos rompiendo la lógica de cliente-servidor de los actuales puntos de acceso.

Es indiscutible que la digitalización del espectro radioeléctrico trae un beneficio social y que el reemplazo de los viejos cables coaxiles de cobre por la Fibra Óptica es más segura, limpia y eficiente.

y entonces, ¿Cúal es el problema con la convergencia?

El problema es que detrás de toda esta parafernalia técnica habemos personas y hay que estar atentos para que los intereses de unas pocas personas no pasen por arriba al conjunto.

Así como en el mundo electrónico se puede saber claramente si por un cable los electrónes transmiten audio, voz, televisión, datos o ruido, es posible saber por cualquier red digital de banda ancha que tipo de información transmiten los paquetes de datos. Por sus encabezados y por su forma. Paquetes TCP intentarán llegar a destino, mientras que los UDP intentarán fluir sin interrumpir su continuidad. Unos más parecidos a una carta y otros más parecidos a una onda de radio.

Queremos que los mensajes privados lleguen a destino sin ser intervenidos, espiados o modificados. Y que los mensajes públicos lleguen a la mayor audiencia posible sin censura. Así es un escándalo un Estado que espía llamadas telefónicas; como también otro que censura una transmisión televisiva.

La convergencia confunde. Y nos hacen confundir adrede. Es cierto.

Es cierto que deseamos proteger nuestras industrias culturales. La cultura de un pueblo necesita de una protección especial. Por eso hay una cuota de pantalla para contenidos audiovisuales producidos en nuestro país. Esto nos da respiro como sociedad, pero también nos ayuda con trabajo genuino para nuestros artistas y técnicos. Una industria protegida en cuanto a territorio. Pero las empresas de la convergencia no están en ningún territorio. ¿Dónde tributa netflix? ¿Dónde lo hace youtube? ¿qubit.tv? ¿espn? ¿Como pensar una cuota en un servicio on-demand?

Evidentemente la convergencia nos trae un trabajo nuevo. La ley de cine, la ley de la CINAIN, la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, la ley de ArgentinaDigital, la ley de Propiedad Intelectual; la creación de un Ministerio de Cultura, los Institutos del Cine, del Teatro y de la Música; las sociedades Gestoras de Derechos; los Sindicatos de las diferentes ramas de la industria están hoy repensando este problema. Trabajando en ello.

Pensábamos en la neutralidad de red, debería haber igualdad de oportunidades para todos los actores en la velocidad de acceso a sus contenidos. Esto es interesante porque implica cierta territorialidad. Para llegar más rápido al televisor, tablet o teléfono celular debemos estar ubicados geográficamente dentro de la red de esos dispositivos. Estos proxy (como eran antes con una lógica de la internet como espacio público donde los servidores guardaban temporalmente copias cercanas de los archivos demandados por sus usuarios en un momento dado) se ha distorsionado al concepto de servidores exclusivos que son llenados (push) con información para que sea disponible técnicamente prioritaria por estar más cercana. Simplemente intenten ver el mismo video en youtube o dailymotion. (https://media.netflix.com/en/company-blog/how-netflix-works-with-isps-around-the-globe-to-deliver-a-great-viewing-experience)

¿Que pasa? Qué aunque la red parezca un mundo virtual, una nube, una marca de fantasía de una compañía estadounidense o europea lo cierto es que la banda ancha es efectivamente topográfica y cada vez más georeferenciada.

Cualquiera puede ver los datos de visitas de su sitio web referenciado con números de IP que permiten ubicar territorialmente a los usuarios.

¿Ahora a quién y como cobrarle? ¿Y a quienes y de qué manera obligarlos a cumplir cuotas de contenido local?

¿Debe pensarse desde donde se generan los contenidos? ¿Debe ser también en donde se consumen los contenidos?

Lo que no cabe duda es que técnicamente es posible saber sin perjuicio de la privacidad de la información la dirección y el destino de los datos transmitidos, asi como su morfología básica (de la misma manera que el correo postal hace con una carta o un paquete que traslada de un lugar a otro sabiendo su peso, su dirección de envío y su destino sin entrometerse en su contenido). También se puede evitar que un flujo de paquetes de internet sea censurado o suprimido y saber si eso fuere ocasionado en que lugar o momento de la transmisión de los datos sucedió el evento.

Existen dos infraestructuras y es importante que exista una red interconectada y que los jugadores públicos y privados macro en la gestión de esa red tengan responsabilidades mayores sobre su funcionamiento. Al igual que un flujo de un río, una autopista o una ruta aérea. Tenemos ideas posibles en la manera de regular vías de comunicación.

El problema con la convergencia es que no es solamente una vía de comunicación. No es solamente soberanía y disponibilidad estratégica de recursos. En la convergencia está en juego nuestra identidad cultural. Y para ello debemos activar mecanismos que protejan las actividades desarrolladas por nuestro pueblo.

Al igual que el fondo de fomento del cine o el canon de la ley de servicios de comunicación audiovisual, debemos pensar una reserva de ancho de banda, una reserva de espectro radioeléctrico, una cuota en los servidores y datacenters para los contenidos argentinos. Un fondo para la conectividad y acceso a toda la población, un fondo para la creación de canales alternativos de distribución, algo que ya se estaba creando y que hoy, de un día para otro parece tambalear.

La convergencia en el ámbito de las industrias culturales puede pensarse desde la conformación de espacios, diseños, canales y fomentos a la producción que amplíen la cantidad y difusión de los bienes culturales de nuestro pueblo. Generando más y nuevos espacios de producción y más y mejores formas de distribución. Construyendo público con más señales, festivales y cursos y carreras de formación en música, teatro, audiovisual, video-juegos, programación, artes.

Pensar en ampliar el Fondo de Fomento a la industria, a las artes y a la diversidad cultural debería ser el objetivo primero. Asegurar las formas de que ese o esos fondos sean administrados por la mayor cantidad de actores del sector sería lo deseado.

Ya que hoy se hace tan dificil saber el monto facturado por publicidad de los nuevos medios digitales como para cobrar un canon. Habría que pensar en que el modelo de la convergencia podría también tributar sobre el consumo. En este caso de Mb/facturado directamente sobre los cables, empresas de electricidad, compañías telefónicas o cualquier otro proveedor de última milla que ofrezca directa o indirectamente acceso a un consorcio entre la red nacional de fibra óptica y los troncales mayoristas que interconectan el país. O como tuvo la televisión y radio europea directamente tomando un porcentaje del IVA que se cobra sobre la venta de dispositivos de reproducción como televisores, teléfonos celulares y tablets en nuestro país.

#esto es solamente un apunte trasnochado en un blog perdido. hoy lo comparto aquí para las personas amigas que siguen estas lineas. mañana lo releemos y vemos cuan poco de ello quedará#

Abrazo grande,
Germán Monti.
@camaradetubo

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