las señales como usinas

¿Por qué señales de televisión públicas universitarias y señales de televisión comunitarias cooperativas?

La ley de Servicios de Comunicación Audiovisual ha visibilizado muchos sujetos que los medios privados no tienen ni tendrán jamás en su horizonte comunicacional. Entre ellos estamos los profesionales de los medios de comunicación locales, los artistas y diseñadores audiovisuales altamente capacitados y violentamente ignorados en la radio y la televisión centralizada, corporativa, anterior.

Quiero decir, que existe el derecho a progresar y que el Estado nos ofrezca las herramientas fundamentales para que con nuestro tiempo y esfuerzo resulten en mayores oportunidades. Y en Argentina eso se cumple; el Estado con nuestro Sistema Educativo que salvando grandes diferencias económicas, otorga acceso a la educación básica a todos los ciudadanos. Argentina, además tiene un elevado porcentaje de acceso a la Educación Superior Universitaria, con una Universidad Pública Nacional en cada provincia. El derecho a progresar a través de la educación es un valor altamente incorporado en el imaginario social de nuestro pueblo, de allí la frase: “M´hijo el dotor.”

Ahora, nos ha sucedido un caso paradigmático, el sector de las industrias audiovisuales está altamente privatizado, concentrado en las ciudades más importantes, precarizado y des-profesionalizado. En este contexto, a diferencia de otras carreras universitarias, aquellos quienes nos hemos dedicado al estudio de las Artes y los Medios de la Industria Audiovisual nos vemos coartados en este ideal de progreso a través del estudio. Por más que hallamos conseguido insertarnos satisfactoriamente en el mercado laboral como para vivir de nuestra profesión, existe aún un derecho fundamental que no tenemos: El derecho a ejercer nuestra profesión y desarrollarnos en cualquier lugar del país, inclusive en el lugar dónde hemos nacido.

A muchos profesionales este detalle les parece pequeño, ya que en su gran mayoría una persona que ha terminado una carrera universitaria puede conseguir buenas oportunidades laborales (a veces mejores, a veces peores) que le permitan vivir dignamente en cualquier parte del territorio nacional. En audiovisual esto no sucede desde que las dos grandes corporaciones de televisión por cable cerraron sus señales locales allá por fines de la década de los noventa. Intentar volver al pago o empezar en otra provincia, incusive alejarse un poco de la Ciudad de Buenos Aires, Rosario o Cordoba era una condena automática a la perdida de oportunidades de empleo. Esto vino a revertir la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, entre otras cosas.

Que existan pequeñas señales locales: Universitarias y Cooperativas en todos los rincones del país, es la manera de abrir espacios de trabajo, formación e intercambio para todos los profesionales de la industria audiovisual que andan en tránsito por nuestro territorio. Permitiendo a quien lo desea volver y desarrollarse cerca de sus familiares mayores o trasladarse a otro lugar del país por cuestiones afectivas, de salud, humanas miles y allí encontrar un grupo de personas relacionadas con su actividad, sin implicar esto más que la libre circulación de ideas, conocimientos y experiencias en nuestro territorio, es decir: nuestra cultura.

Así como docentes, policías, médicos, ingenieros, abogados, contadores, veterinarios, arquitectos, etc. pueden encontrar relativo acceso al desarrollo de su actividad en cualquier zona del país. Los profesionales de la televisión: productores, camarógrafos, iluminadores, realizadores de video, editores, diseñadores, animadores, escenógrafos, artistas visuales, diseñadores de sonido, ingenieros de imagen, programadores, etc. podemos encontrar en el crecimiento de pequeñas señales públicas y privadas en red un ámbito de crecimiento. Creciendo los profesionales del medio, crece el medio. Mejor televisión hace mejores televidentes.

¿Por qué habría que preocuparse por reconstruir una red que sostenga a los profesionales de la industria audiovisual?

Los medios audiovisuales son el lenguaje de comunicación del siglo XXI, esto es innegable. En los últimos cinco años todas las personas pasaron a tener un equipo portatil de video-registro en sus bolsillos y a enviar y recibir textos audiovisuales a sus pares. Este fenómeno implica cierta alfabetización audiovisual. Ya nadie puede decir que “hacer televisión” es algo prohibitivo solamente a los Estados Nacionales o a las Grandes Corporaciones Privadas.

En esta articulación entre hacer y saber, es fundamental que nuestro pueblo tenga acceso a las herramientas del lenguaje a través de la cercanía de profesionales que enseñen, difundan y hagan audiovisual en todo el territorio. Los Festivales de Cine y Cortos locales, los ciclos en las Salas EspacioINCAA y las carreras de Cine, Televisión y Comunicación Audiovisual son las maneras de crear una producción y un consumo diverso, responsable y soberano de la oferta audiovisual. Las señales de televisión públicas universitarias y los canales comunitarios cooperativos en red son parte fundamental de este entramado. Ver, Hacer, Aprender, Saber nos hace Libres :)

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ref: http://www.cin.edu.ar/los-canales-de-television-universitarios/
ref: http://www.usinademedios.org.ar/index.php/usina/objetivo