¿Qué son las cámaras de vigilancia?

Imaginemos el deseo de no ser fotografiados, sería raro, tal vez imposible. Unas cuantas fotos en que nos tapamos la cara con la mano o algún objeto. No más que eso. Una foto rota donde falta un familiar y el encuadre descompensado lo evidencia. Alguna anécdota acerca de la pérdida del alma. Algo que queda en la foto y para nosotros es imperceptible.

Imaginemos el deseo de no ser filmados o videograbados, en un evento público, en un cumpleaños de algún pariente, en un video de vacaciones de alguien que comparte un viaje con nosotros. Algo difícil, extraño. Estamos allí detrás y somos fondo, escenografía de sus vidas. Tal vez, contentos de vernos, luego de mucho tiempo, quieran conservar ese recuerdo como una pequeña grabación en videocasete.

Ahora, imaginemos por un instante el deseo de no ser observados, desde lo alto, seguidos y monitoreados en tiempo real. Mejor aún en vivo y directo. Peor aún, por alguien que no vemos y no conocemos, que cumple un horario. Restemos 1 hora para el almuerzo o la cena, que trabaja 7 horas mirándonos pasar, trabajar, descansar.

El realizador Michael Klier presentó en 1984 (el año en que transcurre el famoso libro de George Orwell) una sinfonía de la ciudad en base a material registrado en los archivos de cámaras de seguridad de aeropuertos, grandes ciudades y barrios cerrados. Esta deslumbrante obra se llama “El Gigante” en honor al inevitable punto de vista que ostenta estos monitoreos en vivo y directo. La mirada de la máquina sobre la ciudad y la vida humana, con su torpeza mecánica y su pulso de autómata, hace de El gigante una emotiva sinfonía de como estos robots observan nuestros actos. Más allá de este opresivo comienzo sobre la sinfonía de Mahler, la película va intentando humanizar a la mirada-automática hasta la busqueda de un final al estilo Chaplín en las costas del río.

Sin embargo, detrás de El Gigante hay una corporación dedicada a mirar sin ser visto. Al final del cordón de cada cámara de seguridad hay un Big Brother asalariado. Es así como Nam June Paik, dedica su programa de televisión especial de año nuevo en las vísperas de 1984 a la televisión como órgano de control. Un espectáculo de arte de vanguardia satélite que une al Centro George Pompidou en París con los estudios de la Televisión Pública de la Ciudad de Nueva York y la Ciudad de San Francisco, inaugurando un vínculo de ida y vuelta audiovisual entre ambos lados del océano.

Harun Farocki, por su parte nos muestra las imágenes de la cámara en la bomba, la automatización de la guerra. En Imágenes del Mundo y Epitafios de Guerra (1988) vemos donde surgen los diseños de la Tele-vigilancia ahora aplicada a la sociedad civil. Así como la interactividad se remonta al cálculo premonitorio de disparo desde tierra a un objetivo militar en movimiento en el aire de Norbert Wiener. Mediante el radar se obtiene el feedback y a través del cómputo se precisa un lugar en el espacio virtual y servo controlando los cañones se apunta y se dispara. Toda una tecnología biométrica de control se afirma con la huella digital de Juan Vucetich y se naturaliza con el Gran Hermano de Endemol y la cámara del palier ofrecida gratuitamente por el servicio de Circuito Cerrado de Televisión por Cable en el 98 del zapping a nuestro edificio, oscuro intento último del sistema corporativo a atraparnos en el miedo al delivery y el chusmerío anonimo de convertirnos en un gran hermano de nuestros propios vecinos.

“La memoria del Panóptico de Bentham de 1791 sintetiza y grafica en la arquitectura penitenciaria un modelo de control social mucho más amplio: se trata de una máquina de disciplinar que trasladada a la sociedad la convierte en un panóptico gigante, lo que desarrolló criticamente Michel Foucault hace algunas décadas y entre nosotros mereció los estudios de Enrique Marí. Sería bueno revaluar hoy estas investigaciones de los años ochenta ante la profusión de cámaras filmadoras y de circuito cerrado. Quizas también revalorar la novela 1984 de George Orwell (1903-1950), publicada en 1949, y por qué no reflexionar sobre el éxito transnacional televisivo de su Gran Hermano convertido en Reality show.” Eugenio Zaffaroni. La Palabra de los muertos: Conferencias de criminología cautelar. Ed. Ediar. Buenos Aires. 2011. Pag. 71.

 

Las tecnologías de control y sus diferentes usos son un nuevo desafío de la televisión, internet y nuestros pequeños deseos de mantener algo de nuestra intimidad.

 

La Televisión Pública

Desde hace 10 años, aparece la necesidad de re-definir lo público en contraposición a lo privado. En el caso de la televisión, la privada por excelencia es el servicio de Circuito Cerrado de Televisión por Cable y la Televisión Satelital de Pago. Su representación más acabada es el Pagar para Ver (PPV) y el de los canales codificados. En la televisión privada, encima hay publicidad que interfiere los programas, se ha llegado a decir que la televisión privada tiene programas para ocupar el tiempo entre publicidad y publicidad. Su estatuto más acabado ha sido la definida como Televisión Basura, cuando a partir de la crisis del 2001-2002, las productoras se volcaron a los estudios de televisión y los llenaron de personajes llamados mediáticos que regalan sus impulsos más tristemente célebres a una audiencia con los ojos cansados. La Televisión Privada tiene distintos presupuestos ideológicos que la Televisión Pública, en Argentina ostenta la misma financiación, ambas tienen espacios publicitarios y cobran una tarifa por su recepción (los privados a través de los servicios de cable, el estado a través de impuestos no específicos), sin embargo, la Televisión Comercial trata al espectador como un consumidor en potencia, inclusive en los canales para niños.

En contraposición entonces, se denomina Televisión Pública a una televisión que tiene como premisa la formación de ciudadanía, la transmisión de valores, la ampliación de los presupuestos estéticos, la inclusión de todos los actores de una sociedad y la divulgación de las actividades de todos los grupos sociales. Ya sabemos que el medio amplifica, como un micrófono permite escuchar un susurro a la distancia. Pero también es cierto que un medio identifica y que lo que está en su contenido no es precisamente sobre lo que informa.

En 2001, Jesús Martín-Barbero, Germán Rey y Omar Rincón escriben una declaración de principios que imagina una televisión pública, en aquel entonces cultural y de calidad:

  • La televisión pública interpela al ciudadano mientras la televisión comercial le habla al consumidor.
  • La televisión pública debe ser el escenario del diálogo nacional intercultural.
  • La televisión pública debe promover lo universal que no pasa por lo comercial.
  • La televisión pública debe dejar de programarse como secuencia lineal y curricular de la escuela para ganar el proceso y el flujo propio de las narrativas audiovisuales.
  • La televisión pública debe hacer programas de gran impacto, que se conviertan en hechos sociales y ameriten repetición.
  • La televisión pública debe recuperar lo gozoso, divertido, significativo, seductor y afectivo que promueve la televisión, la cultura y la educación.
  • La televisión pública debe ampliar las posibilidades simbólicas de representación, reconocimiento y visibilidad para la construcción de ciudadanía, sociedad civil y democracia.
  • La televisión pública debe ser una experiencia cultural en sí misma por la expresión, sensibilidades y sentidos que promueve.
  • La televisión pública debe formar a los televidentes en los ámbitos de la lectura crítica de las imágenes y del control ciudadano sobre los mensajes audiovisuales que se exhiben en toda la televisión.
  • La televisión pública debe programarse y producirse a través de procesos de asignación de espacios transparentes y participativos en coherencia con las políticas culturales de comunicación y educación de cada país, y con base en los méritos de los realizadores y productores, por convocatoria pública, y con procesos transparentes de asignación.En: Televisión Pública: del consumidor al ciudadano. La crujía. Buenos Aires 2005.

Muchos de estos deber ser de aquel entonces están expresados en la nueva Televisión Digital Terrestre Argentina y en la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, de manera que las nuevas señales van reforzando lo que en 2001 para los teóricos de la comunicación latinoamericana era una expresión de deseo, para la Televisión Digital es un hecho. Canales públicos como: Telesur fundado en 2005, transmitiendo vía satélite principalmente noticias de la región, recuperando el conocimiento de las informaciones de los países de latinoamérica, su geografía, su cultura, con el acertado eslogan “nuestro norte es el sur” y Canal Encuentro fundado en 2007 con 100% de programación propia, de calidad, entretenida y atractiva para el público en general, acercando la ciencia, las artes y la historia a la sociedad argentina; son los disparadores de un estilo donde el desarrollo de programas visualmente atractivos (como el chroma key que permite gratamente a Walter Martinez en su Dossier incorporarse a las escenas que está relatando como si estuviese allí) y series de televisión entretenidas y formativas no son la excepción sino la norma.

Por último, este switch hacia el digital está profundamente impregnado de la lógica de internet. Por ello, a diferencia de las viejas empresas monolíticas de televisión estatal o privadas, la televisión digital terrestre surge como una suma de pequeños canales locales en colaboración perpetua.

Pero de la estructura de red podemos hablar en la próxima entrega.
Saludos:)
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ref: [PBS] Servicio de Televisión Pública Estados Unidos. http://www.pbs.org/
ref: ]BBC[ Cambio Digital de la Televisión Pública Digital del Reino Unido. http://www.digitaluk.co.uk/
ref: [BBC] Programa de Ayuda a la tercera edad para realizar el cambio digital http://www.helpscheme.co.uk/
ref: [Telesur] Televisora Pública de Noticias de fondos de varios países latinoamericanos http://telesurtv.net
ref: [Encuentro] Segunda Cadena de la Televisión Pública Argentina. Precursora en la definición de una televisión descentralizada, de producción propia, con contenidos de calidad, realizado por profesionales titulados de Universidades Públicas. [http://www.encuentro.gob.ar]
ref: [Channel 4] Canal Público británico realiza y difunde programas innovadores, documentales y series educativas. [http://en.wikipedia.org/wiki/Channel_4]
ref: [incaaTV] Tercer señal de la Televisión Pública Argentina correspondiente al Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales -que actualmente financia parte de la programación de la TDA argentina en base al canon sobre la entrada de la sala de cine, al impuesto sobre el alquiler, venta y difusión por televisión analógica y cable de películas argentinas y extranjeras creado con la llamada Ley de Cine en 1994-. IncaaTV emite sin cortes cine argentino y latinoamericano de todos los tiempos en copias restauradas por el sistema de Televisión Digital Terrestre. [http://www.incaatv.gov.ar]
ref: [pakapaka] Segunda señal del Canal Encuentro correspondiente a la franja infantil de niños de entre 3 y 6 años. [http://www.pakapaka.gob.ar/]
ref: [svt] Televisión Pública de Suecia [http://en.wikipedia.org/wiki/Sveriges_Television]
ref: Centro de Competencias en Comunicación para America Latina [http://www.c3fes.net]
ref: [ciudadabierta] El canal público de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fundado en 2003 antes de la existencia de una Ley que ampare su actividad, aún no está integrado al sistema de TDT Argentina, pero ya tiene asignada una frecuencia en el canal 20 para el área de cobertura de la ciudad por el AFSCA. [http://es.wikipedia.org/wiki/Ciudad_abierta]

Feliz Día del Trabajador de Televisión.

El Sindicato de Trabajadores de Televisión, ahora SATSAID celebra hoy su día. [http://www.satsaid.org.ar/Inicio/video12deagosto.html]

Aprovechamos este día para revisar ocho años de historia del Canal de Televisión Pública de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Aún antes de la existencia de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y como un ejemplo pretérito de sus presupuestos posibles, es que en 2003 se inauguraba el Canal Público de la Ciudad de Buenos Aires.
En ese momento, no existía forma de poner al aire una nueva frecuencia y se logró la existencia del canal a partir de un intercambio con una de las empresas proveedoras del Servicio de Circuito Cerrado de Televisión por Cable que proporcionó su Control Central de Emisión y un lugar en la grilla (el último) a cambio de cierta facilidad con el tendido de cables aéreos en puntos sensibles de la ciudad.
Las nuevas tecnologías de video digital permitieron además que el costo técnico de la puesta en marcha del canal con imagen de calidad broadcast sea irrisorio en comparación a lo que costaba hacerlo 10 años antes.
Además la astucia formal de sus directores iniciales encontraron la mejor manera para conjugar una televisión urbana, realizada en la ciudad con sus habitantes con información de interés público e imágenes atractivas. Comenzando a trabajar con docentes y profesionales universitarios como Omar Rincón en las jornadas que han dado fruto a estos dos apuntes en línea en su web [www.c3fes.net/docs/tvpublicaBsAs.pdf] [www.c3fes.net/docs/programacionbsas.pdf] allá por el 2004.
A este primer período inicial corresponde este fragmento grabado del cable en VHS allá por el 12 de Agosto de 2003. [http://vimeo.com/27604322]

En el comienzo de este registro se ve un pequeño clip que se emitía en ese entonces con el Staff. Como el canal no tenía programas, en el sentido de la televisión tradicional, sino que se organizaba a partir de registros en planos únicos del continuo urbano y tandas con separadores realizados ad-hoc era necesario emitir en algún momento el rodante [scroll] con los títulos de las personas que trabajaban en su realización. En este caso se puede ver el Staff inicial del canal con los nombres de las personas que pusieron al aire la señal Ciudad Abierta en sus comienzos. Muchos de ellos han comenzado allí su carrera en el medio audiovisual, cosa que pone de manifiesto la importancia de estos canales públicos como promotores de una nueva generación de profesionales.

Luego de que las peripecias de campaña del actual jefe de gobierno hiciera que en 2007 su discurso único fuera Cerrar el Canal, denunciando así que para su Partido Propuesta Republicana la Televisión no debería ser Pública.

Gracias a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que profesionaliza y crea normativas para la actividad audiovisual en nuestro país, la Señal de Televisión Pública de la Ciudad de Buenos Aires toma un peso relevante. Ya no depende de los caprichos de la actual gestión, sino que se instala como un derecho de los habitantes y visitantes de la ciudad. Este año logra volver a producir contenidos y transmite en vivo y directo las galas de ópera desde el Teatro Colón y las sesiones desde la Legislatura Porteña. [http://canalciudadabierta.blogspot.com]

En los últimos días la Autoridad Federal de Servicio de Comunicación Audiovisual [http://www.afsca.gob.ar/web/blog] le asignó la licencia para transmitir en la frecuencia del Canal 20 de UHF para la norma de Televisión Digital Terrestre Argentina. Si consideramos que en estos momentos sintonizamos los canales de la TDT comenzando con la señal pública de televisión Encuentro en el 22.1, vemos que en los primeros canales de la TDT tendremos las Televisiones Públicas Federales, Regionales y Locales.

Poner al aire Ciudad Abierta es un hecho que nos merecemos todos quienes vemos y trabajamos en Televisión en esta ciudad :)

El VJ lento de un anciano.

Programar en televisión es elegir el orden de los fragmentos que saldrán al aire. Uno por uno, uno detrás del otro. Aunque Ud. sienta que las cosas se ven a un horario, en realidad son empujadas, una después de la otra para no dejar espacios vacíos – algo prohibido en televisión. Similar a un playlist de mp3 pero con algunas dificultades mayores a la hora de elegir que irá después de cada que. En este caso, la metadata la información escrita, indexable y buscable asociada a cada clip de video es una herramienta fundamental. Muchos canales han automatizado su reproducción que sin embargo debe ser supervisada no solamente a nivel estético sino a partir de las reglamentaciones vigentes, en nuestra televisión a partir de la AFSCA. Por ejemplo, si un canal repite su programación automatizada cada 8 horas, una propaganda que anuncia un estreno esa misma noche quedará inútil a las 3 de la mañana del día siguiente. De igual modo un programa sobre “la secreta trama de la prostitución infantil por internet” sonará desubicado en una repetición a las 10:30 de la mañana del día siguiente.

Ordenar esos fragmentos tiene varios grados de detalle. Normalmente, el televidente ve algo que se llama la grilla televisiva heredada de las tablas de doble entrada del mundo contable. A pesar de existir otras representaciones del tiempo, por ejemplo, la que recuerda al reloj del jefe de estación ferroviaria con sus trenes en punto. Aquí hay un hermoso gráfico en espiral que muestra el ciclo de la señal de la Hora Oficial.

Sin embargo, los programadores de televisión utilizan una grilla similar a la de los usuarios pero con varios grados de detalle. Ordenar el fluir de la programación de a medias horas es una tarea a ver muy lentamente y que es percibida a lo largo de 24 horas, de días y de semanas de dejar correr un canal y sentir sus movimientos. Es, en definitiva, el VJ lento de un anciano que juega velozmente con las sutiles modificaciones de la hora, la temperatura y la mosca del canal, los fundidos a negro o por corte de los cierres de bloque y las placas de pedido solidario, la frecuencia con la que aparecen los ID y la duración de las tandas entre bloque y bloque. En ese estado fuera del tiempo en que el programador siente su canal, va marcando personalmente la pantalla.

Si miran con más detalle aún, pueden observar también los cambios de turno de los operadores del Control Central de un canal (cuando estos no están absolutamente automatizados). Si se fijan bien hay quienes no soportan el tiempo interno de los bloques de los programas y modifican constantemente la pantalla con moscas animadas, temperaturas parpadeantes y adelantos de programas venideros. Otros en cambio, estipulan cierta cadencia armónica a esa capa independiente de la tele con el programa que están emitiendo por debajo. Similar a las sutilezas que podamos sentir al viajar todos los días en una misma línea de colectivo entre un chofer amable y avezado y un joven atolondrado y recién iniciado.

Programar en televisión y operar el Control Central en Vivo y Directo en un canal menos automatizado son las dos formas de regular el pulso de una señal antes del zapping. Y por ello queríamos mencionarlo aquí.

Hasta la próxima.